¿En qué consiste exactamente el modelo español?

En contra de lo que pueda pensarse, el Spanish Model no consiste simplemente en ir colocando coordinadores en todos los hospitales. Esta es una simplificación errónea.

El éxito de este modelo sólo es comprensible desde un enfoque multidisciplinar, que engloba aspectos legales, económicos, políticos y médicos.

PUNTOS BÁSICOS QUE DEFINEN EL MODELO ESPAÑOL

 

 

Tres niveles de coordinación

La organización de la coordinación se estructura a tres niveles: nacional, autonómico y hospitalario.

 

Consejo Interterritorial como organismo coordinador y de toma de decisiones

La coordinación nacional y autonómica deben constituir una interfaz entre los niveles puramente administrativos y los profesionales. Todas las decisiones técnicas se toman por consenso en una Comisión formada por los responsables de la coordinación nacional y de cada una de las autonomías (Consejo Interterritorial).

 

Coordinador sólo a tiempo parcial

El coordinador hospitalario suele ser un médico con ocupación en esta tarea sólo a tiempo parcial.

 

Dependencia jerárquica

El Coordinador hospitalario debe ejercer su labor dentro del mismo hospital y depender jerárquicamente de la dirección del mismo (no del equipo de trasplante).

 

Coordinación funcional

El coordinador debe estar vinculado funcionalmente a la coordinación autonómica y nacional.

 

Coordinadores intensivistas

Es conveniente que los coordinadores sean intensivistas, por sus mayores posibilidades de implicación activa en la donación de órganos.

 

Programa de calidad

Los coordinares de trasplantes deben llevar a cabo una programa de calidad en la donación de órganos, una auditoría continua de muerte encefálica en las unidades de vigilancia intensiva.

 

La ONT como Agencia de Servicios

La oficina central de la Organización Nacional de Trasplantes se constituye como una Agencia de Servicios proporcionando apoyo a todo el sistema. Esto implica la distribución de órganos, la organización de los transportes, el manejo de las listas de espera, las estadísticas, la información general y especializada y en general cualquier acción que pueda contribuir a mejorar el proceso de donación y trasplante.

Es muy importante el apoyo que prestan esta oficina central y algunas autonómicas, sobre todo a los pequeños hospitales en los que no es posible llevar a cabo la totalidad del proceso sin su ayuda.

 

Gran esfuerzo en formación continuada

Tanto de los coordinadores como de gran parte del personal sanitario, es fundamental una formación continuada verdaderamente mantenida en el tiempo mediante cursos generales y específicos sobre cada uno de los pasos del proceso: detección de donantes, aspectos legales, entrevista familiar, aspectos organizativos, gestión, comunicación…

 

Reembolso hospitalario

Sería impensable la actividad trasplantadora en pequeños hospitales, si no es a través del reembolso hospitalario por parte de las administraciones correspondientes que deben financiar de esta forma las actividades de obtención y trasplante de órganos.

 

Medios de comunicación

Prestar mucha dedicación a los medios de comunicación, comprendiendo los tiempos en que se maneja la información y la forma más útil de atenderlos, es vital para lograr una adecuada difusión que permita mejorar el conocimiento de la población sobre la donación y el trasplante. Reuniones periódicas con informadores, cursos de formación en comunicación para coordinadores, así como una rápida actitud de manejo de la publicidad adversa y las situaciones de crisis, han constituido puntos importantes a lo largo de estos años en conseguir un clima positivo para la donación de órganos.

 

Legislación adecuada

Es una condición sine qua-non disponer de una legislación adecuada, con una clara definición de la muerte encefálica, de las condiciones de extracción de órganos, de la ausencia de motivación económica, etc. Todas las leyes de los países con programas activos de trasplante abordan estos puntos con determinadas diferencias de matiz.