Los coordinadores autonómicos

La España de las autonomías era ya una realidad. Se hacía necesario ordenar la situación de los trasplantes y para ello extender por todas las autonomías una especie de “interface” entre la administración y los profesionales del trasplante, empezando por los coordinadores. Aquella figura debería ser vista como parte de la administración por los responsables sanitarios, y como profesional por éstos. No eran funcionarios sin contacto con el hospital lo que se buscaba. El sistema se tenía que estructurar alrededor de estas figuras, para las que el nombre más adecuado por extensión del nacional parecía “coordinador autonómico”.

La propuesta fue bien acogida por el Ministerio. Con algunos matices se aprobó que cada comunidad nominase a esta persona y que todos juntos formasen la Comisión de Trasplantes del Consejo Interterritorial, presidida por el coordinador nacional.