Trasplante de páncreas

Richard Lillehei en Minneapolis (Minnesota) efectúa los dos primeros trasplantes de páncreas en Noviembre y Diciembre de 1966, casi al mismo tiempo que la eclosión de Barnard. El primero fue una mujer diabética con insuficiencia renal terminal a la que se trasplantó el páncreas y un riñón. Ambos órganos funcionaron durante dos meses, al cabo de los cuales hubo que volver a la diálisis y a la insulina. El segundo, también unido a riñón sobrevivió con perfecto funcionamiento un total de 4 meses hasta que la paciente murió de una infección.

La historia del páncreas como órgano trasplantado es bastante tórpida, porque a los problemas de inmunosupresión comunes a todos los órganos, hay que sumar aquí los técnicos motivados en gran manera por el hecho de que en realidad estamos colocando un órgano del que solo nos interesan las células que producen insulina, que son alrededor de un 3% del peso del mismo. Todas las funciones digestivas del páncreas, que son muchas y variadas no solo no nos interesan aquí sino que son origen de no pocos problemas. De ahí las líneas modernas de investigación para aislar y eventualmente cultivar las células productoras de insulina: los islotes de Langerhans, que de esta forma podrían ser simplemente infundidos en vena como tratamiento de la diabetes.

El trasplante de páncreas también penetró en España a través de Barcelona, y fue el profesor Laureano Fernández Cruz, en el hospital Clinic i Provincial quien hizo el primer trasplante de páncreas en Febrero de 1983 y durante muchos años la casi totalidad de los que se hacían en todo el estado. Hoy esta técnica, casi siempre unida al riñón para tratar al enfermo diabético en diálisis se realiza en 10 hospitales a ritmo de unos cien al año.